Literatura china

La literatura china abarca una asombrosa variedad de géneros,

muchos de los cuales habitualmente no son considerados obras

literarias en Occidente. Una buena muestra de los mismos, y la

forma en que deben utilizarse se puede tener con la lectura del

libro “El Corazón de la Literatura y el Cincelado de

Dragones”, una ambiciosa obra de crítica literaria escrita por Liu

Xue que en el siglo V de nuestra era que nos permite asomarnos al

complejo mundo literario de la China antigua.

Los más antiguos poemas de China están contenidos en el Libro de

los Cantos (Shi Jing), una antología de las baladas populares de

las diversas regiones de China. Puede que los más antiguos de ellos

hayan sido compuestos antes del siglo XI a. C. En cualquier caso su

trasmisión fue oral hasta el siglo VI a.c. Su temática variada refleja

con una impresionante belleza la vida del pueblo chino en aquellos

tiempos lejanos: El paso de las estaciones, las guerras con los

bárbaros, el amor y el desamor, el buen y mal gobierno, la forma

correcta de realizar determinados rituales, todo tiene cabida en el

Libro de los Cantos.

Otra obra que precede al periódo clásico del primer esplendor de la

literatura china es el I Ching (o Libro de los Cambios). Su

origen se pierde en la leyenda de tal forma que sus fundamentos se

atribuyen al mítico héroe Fuxi, y su desarrollo al Duque Wen,

padre del primer emperador de la dinastía Zhou. Una de las obras

más herméticas de la historia literaria. Parece que en un principio

fue compuesta como una guía para interpretar los oráculos antiguos,

aunque posteriomente se va desarrollando como una obra que

relacionando la realidad del hombre y el cosmos en un momento

determinado, puede indicar un camino de reflexión ante cada uno de

los acontecimientos que se presentan en nuestra existencia.

El desarrollo de la literatura china acompaña al de su sociedad. Es

por ello que pronto se aleja de la magia y de la lírica, para centrarse

en la política y las relaciones humanas, especialmente en la correcta

forma de gobernar que pueda llevar al engrandecimiento del reino.

Por los fragmentos que nos han llegado a través de obras de historia

escritas muchos siglos después, desde el siglo VI se da en China una

efervescencia política y filosófica sin precedentes. En medio de ese

movimiento surgen numerosos e importantes pensadores, que

proponen nuevos conceptos sobre la vida, el poder, la educación y el

buen gobierno. China es un hervidero de ideas, las escuelas

compiten entre sí, cada una de ellas busca poner en practica sus

teorías y alcanzar la fama a la sombra de algún rey. De muchos de

los geniales filósofos que habitaron China durante aquellos años sólo

ha quedado algún fragmento, varias frases, o el reflejo de sus ideas

en las refutaciones de las obras que nos han llegado.

No obstante, los que más influencia han tenido en el desarrollo

posterior de las ideas en China han sido:

Confucio, con sus Cuatro Libros y su discípulo Mencio, en cuyas

obras se destila la nostalgia por las pasadas grandezas, y proponen

la vuelta al poder real absoluto, de una dinastía justa y fuerte, y el

establecimiento de una sociedad regida por la armonía entre el

gobernante y gobernado, padre e hijo, marido y mujer, maestro y

discípulo, y entre los amigos.

Lao Tse, con el Taoteking, y su discípulo Zhuang Zi, mantienen

teorías opuestas a las de Confucio. Proponen una vuelta a la

naturaleza, un poder débil en el gobierno, y el abandono de la

política y el gobierno para concentrase en la esencia de la propia

naturaleza humana.

Mo Di, cuyas obras están recogidas en el llamado Mozi (Libro del

maestro Mo) , expresa los anhelos de la gente común, como

pequeño propietario, sólo espera que reine la benevolencia y la

gente pueda vivir en paz. No cree en la necesidad de los lujos sino en

comunidades de personas viviendo vidas sencillas. Han Fei, por el

contrario, es el principal representante de la escuela legalista. El

propone que las leyes se apliquen a todos por igual, y considera el

establecimiento de un estado de derecho como requisito para que el

país avance.

En el Sur, en la cuenca del Yangtze, se genera unos años después

una tradición poética particular, de dulces canciones con temas

variados, entre los autores de esa época destaca con luz propia el

poeta Qu Yuan, (siglo III a. C.) autor de numerosos poemas,

aunque la fama le ha llegado sólo por uno: Lisao, que se puede

traducir como “El lamento”, en el que llora por el mal gobierno del

reino. Al ver que la decadencia era inevitable se suicidó arrojándose

a un río. Su muerte se conmemora hoy en día en el Festival del

Barco del Dragón, que se celebra en el 5 día del 5 mes lunar.

El historiador Sima Qian (140-100 a. C.) es otra de las figuras de la

literatura. El primer historiador como tal, recoge en sus Registros

Históricos las noticias sobre las antiguas dinastías. Su información

se ajusta a la realidad, e incluso informaciones que hasta hace poco

se creían fantásticas, descubrimientos arqueológicos las revelan

como auténticas. No obstante su influencia va mucho más allá de la

meramente literaria, pues al sacralizar una historia lineal que enlaza

desde el principio del mundo hasta la dinastía reinante, contribuye

como nadie a forjar la mentalidad del pueblo chino. La creencia en

un gran país, foco de la cultura, rodeado de estados bárbaros,

encuentra en Sima Qian uno de sus principales pilares.

Mientras Sima Qian y otros letrados iban forjando la que sería

cultura china tradicional, un número importante de cantos y

poesías, estudiadas con primor por Anne Birrell, reflejan todavía

un mundo lleno de colorido que se resiste a integrarse en las rígidas

formas imperiales.

La dinastía Tang es el siglo de la poesía, no podía ser menos en una

época donde las artes florecen como nunca. Se conservan más de

50.000 poemas de los más famosos 2.000 poetas Tang. Y en China

todos los niños memorizan en la escuela “los 300 poemas Tang”,

que son cita continua por pensadores y políticos. Los más

destacados de entre ellos son: Wang Wei (701-761), loando a la

naturaleza. Li Bai (701-770), con obras de gran contenido social,

Du Fu(712-770), con un penetrante conocimiento de la sociedad

de la época. Un poco posteriores son Han Yu (768-824) y Bai

Juyi (772-846).

La Dinastía Song, aprovecha ese magnífico paréntesis decadente de

su capitalidad en Hangzhou, para producir grandes poetas, como Su

Dongpo (1036-1101), que llegó a ser alcalde de esta ciudad. Es

además durante estos años cuando empiezan a coger forma las

leyendas del Señor Bao, un juez que ejerció en Kaifeng cuando esta

ciudad fue la capital imperial, famoso por su integridad y sagacidad.

Los anhelos de la gente común por obtener justicia de los

gobernantes, convirtieron su vida en leyenda y a los ya famosos

casos resueltos durante su carrera se fueron añadiendo más y más

casos sin más límite que el la imaginación popular quiso ponerle.

Durante la dinastía Yuan el género literario que florece es el teatro,

algunos dicen que los mongoles que gobernaban China en aquellos

años, gentes sencillas, buscaban entretenimientos más vulgares,

como los que les proporcionaban dramas y operetas. En esos años

destacan los dramas de Guan Huanqing, denunciando temas tan

universales como la explotación de los pobres, la injusticia, y los

abusos de los poderosos. Son años también durante los que se van

gestando las obras que tomaran forma en los siglos siguientes, a

base de leyendas, cuentos y tradiciones.

Es durante la dinastía Ming cuando muchas de las leyendas y

tradiciones que circulaban entre el pueblo de forma fragmentaria,

toman forma definitiva, como es el caso de A La Orilla del Agua,

escrita por Shi Naian, que describe la rebelión campesina del Liang

Shanpo contra la dinastía Song. O el Romance de los Tres

Reinos, de Luo Guanzhong narra la historia de la China del siglo

III, cuando tras el colapso de la dinastía Han se dividió en tres

reinos en guerra continua. Y tal vez más importante,

la Peregrinación al Oeste, de Wu Cheng’en, que describe la

peregrinación del monje Xuanzang a la India en busca de los libros

budistas y las aventuras que le ocurren.

En la dinastía Qing los autores satirizan una sociedad con el germen

de la decadencia en su interior. Como los Extraños Cuentos de

Liaozhai de Pu Songli (1640-1715), o Los letradosde Wu Jingzi,

que cuestiona la efectividad del sistema de exámenes usado para

adjudicar los puestos de la administración del estado, y sobre todo

el Sueño del Pabellón Rojo, de Cao Xueqin y Gao E. Cao, la obra

más carismática de China, sus personajes, aún perteneciendo a la

clase alta, son víctimas de sus propias contradicciones. Su tragedia,

está descrita con tal maestría, sus descripciones de las personas, de

los ambientes, son tan bellas que su obra se ha convertido en

paradigma de la belleza. En marcado contraste con el dulce

romanticismo que se destila en cada página de este obra,

el Jinpingmei, considerada la obra clásica por excelencia de la

literatura erótica china, se limita a describir de forma realista la

injusta sociedad de la época.

En el siglo XX, Lu Xun, con su magistral Diario de un Loco, que

describe como nadie las contradicciones de la sociedad china de

principios de siglo; y Ba Jin, cuya romántica novelaPrimavera en

Otoño nos describe la trágica historia de amor entre una pareja

perdida entre la cultura tradicional de China y las nuevas ideas que

llegan de Occidente. Mao Dun, autor deMedianoche, sobre el

Shanghai de entreguerras, han sido los autores más ensalzados,

leídos y publicados. Lao She, Bing Xin, Xu Zhi Mo son otros de los

autores que han marcado este siglo.

En los últimos años China se ha visto envuelta en un torbellino en

todos los niveles. Ha habido una efervescencia de temas y formas

hasta entonces vedados. Entre los autores que han destacado se

puede mencionar Wang Shuo o Yu Wei.

Galardonar con el Premio Nobel de Literatura a Gao Xinjiang,

cuya magnífica novela La Montaña del Alma ha sido traducida a

decenas de idiomas, ha servido para sacar a la literatura china de su

aislamiento tradicional y popularizarla entre los lectores de todo el

planeta. De tal forma que, aún siendo todavía una desconocida,

empieza a tener un bueno número de fieles lectores.

Un aspecto curioso de la literatura china contemporánea al alcance

del lector occidental es la divergencia que se está produciendo entre

los escritores chinos que triunfan en su propio país, y los que lo

hacen en el extranjero. Y aunque parte de esta extraña divergencia

puede ser debida a la censura (es imperdonable que todavía no se

haya publicado en China ninguna obra de Gao Xinjiang), no cabe

duda que los intereses de los grandes grupos editoriales ha creado

una literatura china de consumo para Occidente (como antaño se

creaban unas porcelanas destinadas a la exportación) en los que los

temas en algunas ocasiones parecen recurrentes.

© 2009 by Pedro Ceinos.                

 

 

LAS RELIGIONES DE CHINA

Cada pueblo tiene la religión que hereda de los antepasados. Este

aforismo ampliamente difundido es en China más cierto que en

otros países. Los estudiosos dicen que la primitiva religión de los

chinos, como de los pueblos que vivían cerca de ellos, era el culto a

los antepasados, y a las fuerzas de la naturaleza, a las que creían

dotadas de espíritus propios. Precisamente estas dos religiones

primitivas han impregnado de forma evidente los dos sistemas

filosóficos y religiosos más importantes de la historia china,

respectivamente el confucionismo y el taoísmo.

Restos de estas creencias primitivas se encuentran todavía hoy en

día en las religiones de algunas de las minorías que habitan en las

zonas montañosas del Sur y del Suroeste. De hecho, el mito de

Pangu, el creador del universo y todo lo que éste contiene,

arrinconado por los chinos en el terreno de la fábula hace ya muchos

siglos, mantiene hoy en día una presencia viva en la cultura y

religión de varios pueblos indígenas del Sur de China.

Cuando se habla de la religión en China hay una discusión

permanente entre los que opinan que los chinos son ateos por

naturaleza, y los que aseguran lo contrario. Tal vez ayude a

entender mejor la relación de los chinos con la religión, si

consideramos que estas religiones primitivas han sido la base sobre

la que se han superpuestos las subsiguientes religiones nacionales e

importadas.ConfucianismoLos primeros misioneros europeos

que llegaron a China pensaron que el confucianismo era una religión.

De hecho se encontraron con la existencia de templos dedicados a él,

un cuerpo sacerdotal diferenciado del resto de la población,

encargado de propagar sus ideas, el de los letrados, y una compleja

liturgia que se ponía en práctica tanto ante numerosos

acontecimientos de la vida privada, como en las festividades

públicas.

Después los sabios han desmentido esta impresión, asegurando que

Confucio no propone la creencia en ningún dios, sino que únicamente

establece una serie de normas sociales. Sin entrar en mayores

discusiones sobre la esencia de las religiones. Las reglas morales en

que deben basarse las vidas de los ciudadanos, las llamadas cinco

relaciones: (Gobernante y súbdito, padre e hijo, hermano mayor y

menor, marido y mujer y entre los amigos), no son más que un

desarrollo de ese culto a los antepasados de los chinos primitivos.

Como lo es el énfasis que se pone en cumplir los ritos funerarios, en

los que la presencia de sacerdotes budistas o taoístas sólo es una

capa de barniz sobre la ceremonia celebrada durante miles de años,

en la que los familiares del muerto conducían su alma al reino de las

tinieblas. La presencia universal antes de la Revolución en las casas

chinas de un pequeño altarcito donde se veneraba a Buda o a los

antepasados, o a ambos, no es más que una herencia de esos altares

que se mantenían entre los chinos primitivos por si el alma de los

antepasados decidía pasar una temporada entre los vivos.

La necesidad de un dios, si es que alguna vez ha sido necesario, se

suplió de una forma un tanto ingeniosa con la figura del emperador,

que, considerado hijo del cielo, se colocaba en la cúspide de la

pirámide humana, con una categoría semidivina. De tal forma

podemos ver que el confucianismo sí es una religión. El Imperio es

su dios (representado por el emperador de turno) y Confucio su

profeta. Su liturgia es milenaria, y sus principios básicos son tan

antiguos como el propio pueblo chino.TaoísmoEl taoísmo, dicen los

chinos que es la única religión originada en su propio país. Y en

realidad tampoco es cierto, primero por que a lo largo de la historia

se han numerosas religiones y cultos, de las que un buen número de

ellas han llegado hasta nuestros días tras una historia accidentada, y

segundo por que en su origen el taoísmo no era una religión, sino un

sistema filosófico, el desarrollado entre otros por Lao Zi y su

discípulo Zhuang Zi. Una filosofía un tanto esotérica que exploraba y

desarrollaba la segunda de las religiones primitivas de China, el

culto a la naturaleza, propugnando la integración del hombre en la

naturaleza, y el alejamiento de los asuntos de gobierno.

Con el paso de los siglos, la filosofía no bastó para satisfacer los

deseos de la gente de creer en un dios, y gradualmente se fue

convirtiendo en una religión, de la que se aprovecharon también

algunos avispados, que tras deificar a Laozi, y a otros personajes

legendarios como los llamados Ocho Inmortales, se comenzaron a

erigir templos y ofrecer servicios religiosos a la población.

Los templos taoístas, en general, no han aguantado esa

transformación del taoísmo desde filosofía a religión. De hecho, los

auténticos monjes taoístas no viven en los templos, sino haciendo

vida de eremitas en las montañas que para ellos son sagradas. Lo

que vuelve a evocar ese culto a la naturaleza del que son

herederos.BudismoEs la más importante de las religiones que se

practican en China, y la que cuenta con mayor número de

adherentes. Como todo el mundo sabe el budismo se originó en la

India, y aunque se dice que pocos años después de la muerte de

Buda ya llegaron las primeras noticias del budismo a China, la

religión se fue expandiendo muy lentamente, ya que las

comunicaciones a través del Himalaya eran muy escasas, y el rodeo

por la llamada posteriormente Ruta de la Seda tampoco era un

camino fácil.

El primer empujón fuerte que recibe la nueva religión se da en el

año 68 de nuestra era, cuando un emperador de la dinastía Han

envió a algunos funcionarios a la India a informarse sobre esta

religión, construyendo a su regreso el Templo del Caballo Blanco,

cerca de su capital Luoyang, desde donde se inició el estudio de los

textos traídos precisamente a lomos de un équido del mencionado

color. Durante los siglos siguientes el budismo va cobrando fuerza en

territorio chino, aunque no es hasta el siglo V que se produce su

verdadera expansión, alcanzando su difusión a los lugares más

remotos del país. No obstante, el budismo de esos siglos es todavía

una religión extranjera, muchos de cuyos conceptos, al no tener

equivalencia en chino, se traducían siguiendo los conceptos de los

taoístas con los que guardaban algunas semejanzas. No fue hasta

que el monje Xuanzang realizó su gran viaje a la India en busca de

las escrituras budistas y se fundó en el año 652 la Gran Pagoda de la

Oca, en Xi’an, para conservarlas, que se inicia en China un proceso

sistemático de traducción y reflexión sobre las enseñanzas de esta

religión. Es la época gloriosa de la dinastía Tang y el budismo pronto

impregna todos los aspectos de la vida, la cultura y el arte chinos.

Numerosas escuelas de pensamiento budista surgen alrededor de

Xi’an. Monjes llegados de Corea y de Japón llevan las doctrinas

budistas a sus respectivos países. Pero al igual que las doctrinas

filosóficas seculares se convierten en religión, el budismo adquiere

demasiado poder, sus monasterios controlan grandes extensiones

de tierra. Los emperadores toman cartas en el asunto y limitan su

poder, de tal forma que para la dinastía Song, el esplendor del

budismo ya se ha eclipsado, manteniendo su importancia en la

sociedad como una de las religiones que practican unos chinos que

volverán a regir sus vidas por las enseñanzas de Confucio puestas al

día por los pensadores de la nueva escuela.IslamismoLas

enseñanzas de Mahoma penetraron a China a través de la Ruta de

la Seda, de la mano de comerciantes y viajeros que llegaron a Xi’an

desde los países musulmanes. Simultáneamente se produce una

penetración del islamismo a través de los puertos de la costa, como

Cantón y Quanzhou, donde se asientan asimismo mercaderes

musulmanes. En dichas ciudades es en donde se construyen las

primeras mezquitas, algunas de ellas han mantenido el culto hasta

nuestros días. Y aunque desde estos focos la religión del Islam va

extendiéndose por las diferentes ciudades y regiones de China, la

mayoría de sus adeptos los mantendrán entre las minorías del

Oeste y del Sur, así como sus descendientes establecidos en las

grandes ciudades, sin llegar a ejercer nunca una influencia

importante sobre la vida y cultura china.

CRISTIANISMO

Los primeros cristianos que llegaron a China fueron los nestorianos,

una vez más a través de la Ruta de la Seda, y desde Xi’an intentaron

propagar su religión al resto del imperio. No tuvieron mucho éxito, y

hoy sólo la estela llamada “Lápida de la propagación del

nestorianismo de Daqing”, en el Museo de las Estelas de Xi’an, nos

recuerda su presencia.

Menos éxito aún tuvieron algunos misioneros que alcanzaron el

Celeste Imperio durante los siglo XII y XIII. No será hasta el siglo

XVI, en que los jesuitas pongan todo su empeño en la evangelización

de estas tierras que el cristianismo, y con él occidente, sea dado a

conocer en China, y las primeras noticias sobre China empiecen a

circular por Europa. Los jesuitas lograron algunos progresos

durante los siglos XVI y XVII, asegurándose incluso la presencia en

la corte, pero ni el favor de los emperadores y algunos personajes

importantes les libró de sufrir persecuciones, ni la construcción de

algunas iglesias les permitió afianzarse entre los chinos.

El cristianismo volvió a empujar con fuerza en China durante el siglo

pasado, acompañado generalmente de las políticas agresivas de

Francia e Inglaterra, consiguiendo una buena implantación y

realizando numerosas obras de carácter social. Pero sus intereses

estaban demasiado íntimamente engarzados en los de unos

gobiernos, los de sus países, que colonizaban China, por lo que

después de la fundación de la República Popular China la mayoría de

los misioneros extranjeros fueron expulsados del país. La situación

del catolicismo en China, es actualmente muy curiosa. Ya que el

gobierno asegura que permite y garantiza la libertad de creencias y

culto, pero considera ilegal que una organización religiosa jure

lealtad a otro gobierno que no sea el chino, como de hecho hacen los

cristianos con el Papa y el Vaticano. Como resultado de esto se da la

existencia de dos iglesias católicas. La china, legal, que pasa del

Vaticano, y la que acata la autoridad del Vaticano, ilegal.

© 2009 by Pedro Ceinos.

 

FILOSOFÍA CHINA

No se debe juzgar de las ideas teológicas y filosóficas de la China por

las supersticiones populares: estudiando los libros de sus filósofos se

han encontrado doctrinas sobremanera notables, en cuanto indican

con harta claridad los vestigios de una revelación, confirmando lo

que se ha dicho con respecto a la India. Laokiun, sabio chino que

vivía antes de Confucio, emite ideas análogas a las de Platón y de los

Brahmanes de la India, en orden al misterio de la Trinidad; y Lao-

Tseu, otro filósofo chino muy célebre, habla sobre este punto con

un lenguaje que admira. Abel Remusat ha publicado interesantes

trabajos sobre las obras de este filósofo; he aquí un notabilísimo

pasaje que se halla en sus Misceláneas asiáticas: «Antes del caos

que ha precedido al cielo y a la tierra existía un ser solo, inmenso,

silencioso, inmutable, pero siempre activo: éste es la madre del

Universo. Yo ignoro su nombre; pero le significo por la palabra Tao

(razón primordial, inteligencia creadora del mundo, según las Cartas

edificantes). Se puede dar un nombre a la razón primordial: sin

nombre es el principio del cielo y de la tierra; con un nombre es la

madre del Universo… La razón ha producido unouno ha

producido dos;dos ha producido trestres ha producido todas las

cosas. El que miráis y no veis, se llamaJ. El que escucháis y no oís, se

llama H. El que vuestra mano busca y no puede tocar, se llama V.

Estos son tres seres incomprensibles, que no forman más que uno.

El primero no es más brillante, y el último no es más oscuro.»

M. Remusat observa que las tres letras JHV, no pertenecen a la

lengua china, y que las sílabas del texto chino no tienen sentido en

este idioma por manera que hay la extrañeza de que los signos del

Ser supremo no significan nada en la lengua china. Esto, unido a que

las tres letras casi forman el Je Ho Va de los hebreos, le induce a

creer que de éstos recibirían los chinos tan sublime doctrina. De la

misma opinión participan Windischmann y Klaproth. En apoyo de

ella no hay únicamente la razón filológica que se acaba de exponer,

sino la tradición entre los chinos de que Lao-Tseu hizo un largo

viaje al occidente, en el cual pudo llegar hasta la Palestina, y aunque

no pasase de la Persia, pudo tener noticia de las doctrinas de los

judíos que habían estado recientemente en cautiverio por aquellos

países; supuesto que Lao-Tseu vivía en el siglo VI antes de la era

vulgar.

Al hablar de la filosofía de los chinos suele ocupar principalmente a

los historiadores la de Koung-futzee, o Confucio, a quien se ha

llamado el Sócrates de la China, por haberse dedicado con

preferencia a la filosofía moral. Su obra lleva el título de Ta hio, o

Grande estudio. Vivía por los años de 550 antes de la era vulgar.

Distínguese entre sus discípulos Meng-tseu, quien desenvuelve el

principio fundamental del maestro: el deber que tiene todo hombre

de trabajar en su propia perfección. Clasifica Meng-tseu las

facultades humanas en sensibilidad externa y corazón o inteligencia;

a ésta le señala por objeto el buscar los motivos y los resultados de

las acciones humanas. Por donde se ve que a los ojos del discípulo

como del maestro, la moral prepondera sobre todo y las

investigaciones psicológicas convergen a un solo punto: el

conocimiento del hombre como ser moral. La escuela

de Confucio enseña también la máxima de que debemos portarnos

con los demás del modo que quisiéramos que se portasen ellos con

nosotros.

Atendiendo a los errores y superstición que vemos entre los chinos,

sería sorprendente hallar entre sus filósofos unas máximas de moral

tan pura si no encontrásemos hechos que nos explicasen el origen de

semejante doctrina. La moral se corrompe y debilita cuando no está

ligada con las grandes verdades sobre la existencia de Dios y la

inmortalidad del alma; y, por el contrario, se desenvuelve y florece

cuando la alumbran y vivifican esos dogmas. Así se comprenderá el

origen de las doctrinas morales de la China en sabiendo que este

pueblo las profesó desde la más remota antigüedad, según consta de

sus libros sagrados Chou-king, donde se halla consignada la

adoración de un Dios, gobernador del mundo, a quien se dan los

nombres de Tien-Ti, Chang-Ti, que significa cielo y señor del cielo;

como y también la Providencia, la inmortalidad del alma, y su

destino en la otra vida. La verdad es antigua; el error es moderno:

así lo manifiestan acordes la razón y la historia.

 

TAO TE CHING

Traducción al Español realizada por Antonio Rivas

 

Comentarios a la traducción: El “Libro del Tao” es una obra

filosófica muy difícil. Existen muchas traducciones de la misma a

diferentes idiomas, y a veces lo que dice una traducción es

completamente diferente de lo que dice otra. Considero este trabajo

tan correcto como cualquier otro, ya que lo he realizado usando mis

conocimientos lo mejor que he podido. Aunque de una lectura

superficial se pueden sacar inconsistencias entre diversos capítulos,

e incluso frases que parécen no tener sentido a primera vista, esta

inconsistencia o falta de sentido es aparente y ya proviene del

original. Ya he dicho que es una obra difícil y hay que meditar

mucho en el sentido de cada frase, y aún así es posible no captar

fácilmente el auténtico significado (en el supuesto de que exista un

“auténtico” significado).

Lamentablemente, la obra de Lao Tse parece haberse convertido en

una fuente de citas lapidarias. Es muy fácil leer por encima

buscando “la frase” que llama la atención, que queda muy bien para

encabezar un texto o soltar en una charla, o incluso reinterpretarla

de forma que apoye lo que uno quiere decir. Por supuesto, siempre

es mejor estudiarlo para eso, que no estudiarlo para nada. En

cualquier caso, espero que le saqueis el mejor provecho posible.

 

1. Tao

El Tao que puede conocerse no es el Tao.
La sustancia del Mundo es solo un nombre para el Tao.
Tao es todo lo que existe y puede existir;
El Mundo es solo un mapa de lo que existe y puede existir.

Las experiencias externas sirven para sentir el Mundo,
Y las experiencias internas, para comprenderlo.
Los dos tipos de experiencia son lo mismo dentro del Tao;
Son diferentes solo entre los hombres.
Ninguna experiencia puede contener al Tao
El cual es infinitamente más grande y más sútil que el Mundo.

 

2. Cualidades

Cuando se reconoce la Belleza en el Mundo
Se aprende lo que es la Fealdad;
Cuando se reconoce la Bondad en el Mundo
Se aprende lo que es la Maldad.

De este modo:
Vida y muerte son abstracciones del crecimiento;
Dificultad y facilidad son abstracciones del progreso;
Cerca y lejos son abstracciones de la posición;
Fuerza y debilidad son abstracciones del control;
Música y habla son abstracciones de la armonía;
Antes y después son abstracciones de la secuencia.

El sabio controla sin autoridad,
Y enseña sin palabras;
Él deja que todas las cosas asciendan y caigan,
Nutre, pero no interfiere,
Dá sin pedirle,
Y está satisfecho.

3. Control

No alabando al honrado se evita el engaño,
No estimando lo raro se evita el robo,
No ostentando la belleza se evita la lujuria.

Así pues, el sabio controla a la gente:
Vaciando sus corazones,
Llenando sus vientres,
Debilitando sus ambiciones,
Y fortaleciendo sus cuerpos.

Si la gente carece de conocimiento y deseo
El más hábil entre ellos es incapaz de actuar;
Si se evitan las acciones
Todos viven pacíficamente.

4. Propiedades del Tao

Tao es una nave sin fondo;
Usado por sí mismo, no se llena con el Mundo;
No puede ser cortado, limitado, ocultado o inmovilizado;
Sus profundidades están escondidas, ubicuo y eterno;
Desconozco de donde proviene;
Llegó antes que la Naturaleza.

5. Naturaleza

La Naturaleza no es amable;
Trata a todas las cosas imparcialmente.
El sabio no es amable;
Trata a toda la gente imparcialmente.

La Naturaleza es semejante a un fuelle;
Vacía, pero satisface todas las necesidades,
Cuanto más se mueve, más produce;
El sabio actúa de acuerdo al Tao de la misma forma
Y no puede ser agotado.

6. El corazón

Igual que el lecho de un río, el corazón nunca se llena.
Es un indescriptible
Cuya entrada es la fuente del Mundo;
Tao está siempre presente en él:
Mantenido sobre él, nunca fallará.

7. Uno mismo

La Naturaleza es eterna debido a que carece de conciencia de sí misma.

De este modo, el sabio:
Se sirve a si mismo en último lugar, y se encuentra atendido;
Observa a su cuerpo como accidental, y encuentra que resiste.
Debido a que no atiende a su Ego, éste se encuentra satisfecho.

8. Intimidad

El mejor de los hombres es semejante al agua,
La cual beneficia a todas las cosas, sin ser contenida por ninguna,
Fluye por lugares que otros desdeñan,
Donde se acerca más deprisa al Tao.

Así, el sabio:
Donde mora, se acerca más deprisa a la tierra,
En el gobierno, se acerca más deprisa al orden,
Hablando, se acerca más deprisa a la verdad,
Haciendo tratos, se acerca más deprisa a los hombres,
Actuando, se acerca más deprisa a la oportunidad,
En el trabajo, se acerca más deprisa a lo competente,
En sentimientos, se acerca más deprisa al corazón;
No lucha, y así permanece libre de culpa.

9. Metas

Tensa un arco hasta su límite y pronto se romperá;
Afila una espada al máximo y pronto estará mellada;
Amasa el mayor tesoro y pronto lo robarán;
Exige créditos y honores y pronto caerás;
Retirarse una vez la meta ha sido alcanzada es el camino de la Naturaleza.

10. Virtud

Abrazando al Tao, serás abrazado.
Con facilidad, suavemente, serás como renacido.
Aclara tu visión, serás iluminado.
Alimenta tu compasión, serás imparcial.
Abre tu corazón, serás aceptado.
Aceptando al Mundo abrazas el Tao.

Sosteniendo y alimentando,
Creando pero no poseyendo,
Dando sin pedir,
Controlando sin autoridad,
Eso es la virtud.

11. La Riqueza y lo Valioso

Treinta radios se unen en el centro;
Gracias al agujero podemos usar la rueda.
El barro se modela en forma de vasija;
Gracias al hueco puede usarse la copa.
Se levantan muros en toda la tierra;
Gracias a la puertas se puede usar la casa.
Así pues, la riqueza proviene de lo que existe,
Pero lo valioso proviene de lo que no existe.

12. Distracción

Demasiado color ciega el ojo,
Demasiado ruido ensordece el oido,
Demasiado condimento embota el paladar,
Demasiado jugar dispersa la mente,
Demasiado deseo entristece el corazón.

El sabio provee para satisfacer las necesidades, no los sentidos;
Abandona la sensación y se concentra en la sustancia.

13. Ansiedad

Los santos decían: “Alabanzas y culpas causan ansiedad;
El objeto de la esperanza y el miedo está en tu interior”.

“Alabanzas y culpas causan ansiedad”
Puesto que esperas o temes recibirlas o perderlas.

“El objeto de la esperanza y el miedo está en tu interior”
Pues, sin un Ego, no pueden afectarte la fortuna o el desastre.

Por tanto:
El que observa al Mundo como se observa a sí mismo es capaz de controlar el Mundo;
Pero el que ama al Mundo como se ama a sí mismo es capaz de dirigir el Mundo.

14. La continuidad del Tao

Lo que se mira pero no puede ser visto está más allá de la forma;
Lo que se escucha pero no puede ser oido está más allá del sonido;
Lo que se agarra pero no puede ser tocado está más allá del alcance;
Son cosas tan profundas que evaden la definición,
Y pasan a ser un misterio.

En su ascenso no hay luz,
En su caida no hay oscuridad,
Un hilo continuo más allá de la descripción,
Perfilando lo que no puede existir,
Su forma es no-forma,
Su imagen es ninguna,
Su nombre es misterio,
Afrontandolo, no tiene rostro,
Siguiendolo, no tiene espalda.

Comprende el pasado, pero atiende el presente;
De este modo se conoce la continuidad del Tao,
El cual es su esencia.

15. Los Santos

Los Santos alcanzaron una comprensión
tan profunda que ellos no podían ser comprendidos.

Debido a no poder comprenderles
Tan solo se puede describir su apariencia:
Cautos, como aquel que cruza sobre hielo fino,
Atentos, como aquel que presiente un peligro,
Modestos, como aquel que es un huesped,
Suaves, como el hielo que se funde,
Genuinos, como la madera no tallada,
Vacios, como el lecho de un rio,
Opacos, como el agua turbia.

Aquel que yace inmovil mientras el lodo se asienta,
Y permanece inmovil cuando el agua fluye,
No busca satisfacción
Y trasciende la Naturaleza.

 

16. Trascendiendo la Naturaleza

Vacía tu Ego completamente;
Abraza la paz perfecta.
El Mundo se mueve y gira;
Observale regresar a la quietud.
Todas las cosas que florecen
Regresarán a su origen.

Este regreso es pacífico;
Es el camino de la Naturaleza,
Eternamente decayendo y renovandose.
Comprender ésto trae la iluminación,
Ignorar esto lleva a la miseria.

Aquel que comprende el camino de la Naturaleza llega a apreciarlo todo;
Apreciandolo todo, se convierte en imparcial;
Siendo imparcial, se convierte en magnánimo;
Siendo magnánimo, se convierte en parte de la Naturaleza;
Siendo parte de la Naturaleza, se hace uno con el Tao;
Siendo uno con el Tao, se alcanza la inmortalidad:
Piensa que el cuerpo perecerá, el Tao no.

17. Gobernantes

Los mejores gobernantes son apenas conocidos por sus vasallos;
Los siguientes mejores son amados y alabados;
Los siguientes son temidos;
Los siguientes despreciados:
No tienen fé en sus vasallos,
Por tanto, sus vasallos tampoco tienen fé en ellos.

Cuando el mejor gobernante alcanza su objetivo
Sus vasallos lo celebran como si fuese el objetivo de ellos mismos.

18. Pérdida del Tao

Cuando el Tao se olvida
Deber y justicia degeneran;
Entonces, la sabiduría y la sagacidad
Se pierden bajo la hipocresía.

Cuando se deshacen las relacciones familiares
El respeto y la devoción degeneran;
Cuando una nación cae en el caos
Han de nacer la lealtad y el patriotismo.

19. Simplicidad

Si pudiesemos abandonar la sabiduría y la sagacidad
La gente podría disfrutar el ser todos iguales;
Si pudiesemos abandonar el deber y la justicia
Todo podría basarse en las relacciones de amor o amistad;
Si pudiesemos abandonar el artificio y el provecho
La corrupción y el robo podrían desaparecer.
Aún así, semejantes remedios solo tratarían los síntomas
Por tanto son inadecuados.

La gente necesita remedios personales:
Revela tu auténtico yo,
Abraza tu naturaleza original,
Abandona tu propio interés,
Controla tu deseo.

20. Soledad

No conozco nada y nada me preocupa.
No veo diferencia entre sí y no.
No veo diferencia entre bien y mal.
No temo aquello que la gente teme en la noche.

La gente está feliz como en una fiesta suntuosa
O jugando en el campo en primavera;
Pero yo permanezco tranquilo y vagabundeando,
Como un recién nacido antes de aprender a sonreir,
Solitario, sin hogar.

La gente tiene lo suficiente y para compartir,
Pero yo no poseo nada,
Y mi corazón es ignorante,
turbio y ensombrecido.

La gente está rediante y segura,
Mientras yo sigo ciego y confuso;
La gente es inteligente y sabia,
Mientras permanezco torpe e ignorante,
Sin objetivo, como una ola en la superficie del mar,
Sujeto a nada.

La gente está ocupada con un propósito,
Mientras sigo impractico y tosco.
Estoy aparte del resto de la gente
Todavía sostenido por la Naturaleza.

21. Expresiones del Tao

La virtud se expresa siguiendo al Tao.
Tao es evasivo e intengible
Pero expresa toda forma y sustancia;
Tao es oscuro y sútil
Pero expresa toda la Naturaleza;
La Naturaleza no cambia,
Pero expresa toda sensación.

Desde antes del conocimiento
El Tao ha expresado todas las cosas.
¿Cómo puedo saber?
Confiando en mis sentidos.

22. Aceptación y Contención

Acepta y serás completo,
Inclinate y serás recto,
Vacíate y quedarás lleno,
Decae, y te renovarás,
Desea, y conseguirás,
Buscando la satisfacción quedas confuso.

El Sabio acepta el Mundo
Como el Mundo acepta el Tao;
No se muestra a si mismo, y así es visto claramente,
No se justifica a si mismo, y por eso destaca,
No se empeña, y así realiza su obra,
No se glorifica, y por eso es excelso,
No busca la lucha, y por eso nadie lucha contra él.

Los Santos decían, “acepta y serás completo”,
Una vez completo, el Mundo es tu hogar.

23. Habla y Confianza

La Naturaleza dice pocas palabras:
El viento fuerte no dura mucho,
La lluvia torrencial no cae durante mucho tiempo.
Si las palabras de la Naturaleza no permanecen
¿Por qué habrían de hacerlo las del Hombre?

Para seguir el Tao, conviertete en Tao; el Tao te aceptará.
Para dar virtud, conviertete en virtud; la virtud te aceptará.
Si pierdes con el Tao, la pérdida te aceptará.
Has de confiar para que confíen en tí.

24. Tumores

Si te mantienes de puntillas no te mantienes mucho tiempo;
Si dás pasos demasiado largos no puedes caminar bien;
Si te muestras a tí mismo no puedes ser bien visto;
Si te autojustificas no puedes ser respetado;
Si te halagas a ti mismo no puedes ser creído;
Si te enorgulleces demasiado no puedes alcanzar la excelencia.
Todos estos comportamientos son excrecencias y tumores,
Cosas desagradables evitadas por el virtuoso.

25. Cuatro Infinitos

Antes de que existiese el Mundo
Estaba el Misterio:
Silencioso, sin fondo,
Solitario, inmutable,
En todas partes y siempre en movimiento,
La Madre del Mundo.
No conozco su nombre, por lo que le llamo Tao;
No conozco su límite, por lo que le llamo Infinito.

Siendo infinito, fluye para siempre,
Fluyendo para siempre, vuelve a Sí Mismo.

Uno Mismo sigue el camino del Mundo;
El Mundo sigue el camino de la Naturaleza;
La Naturaleza sigue el camino del Tao;
El Tao es el Camino.

Tao es infinito,
por tanto la Naturaleza es infinita,
por tanto el Mundo es infinito,
por tanto Uno Mismo es infinito.
Son cuatro Infinitos,
Y el Yo es uno de ellos.

26. Calma

La gravedad es el origen de la ligereza,
La Calma, la dueña de la agitación.

Así pues, el que dirige una gran empresa
no debe actuar con ligereza o agitación.
Actuando a la ligera, pierde contacto con el Mundo,
Actuando agitadamente, pierde contacto consigo mismo.

El sabio viaja todo el día sin perder el control;
Rodeado de cosas deseables, permanece en calma y sin sujecciones.

27. Atención

El buen viajero no deja huella que pueda seguirse,
El buen hablador no deja palabras que puedan ser cuestionadas,
El buen contable no deja cálculo sin comprobar,
El buen cerrajero no deja cerradura que pueda ser forzada,
El buen atador no deja nudo que pueda ser deshecho.

Así, el sabio cuida a todos los hombres
y no abandona a ninguno.
Acepta todo y no rechaza nada.
Atiende hasta el menor detalle.

Así el fuerte debe guiar al débil,
pues el débil es el material de donde hacer a los fuertes.
Si la guía no es respetada
O el material no es cuidado
Se origina confusión, no importa cuan inteligente sea uno.
Esta es la esencia de la sutileza.

28. Convertirse en femenino

Conociendo lo masculino, y convirtiendose en lo femenino,
Se llega a ser la vía a través de la cual se mueve el Mundo,
Estar unido a la virtud,
Y renacer de nuevo.

Conociendo la luz y convirtiendose en la oscuridad,
Uno se convierte en el Mundo,
Llegando a ser la virtud,
Y volviendo al Tao.

Conociendo el honor y siendo humilde,
Uno se convierte en el valle del Mundo,
Llenandose de la virtud,
Y siendo como un tronco no cortado.

Cuando el tronco es cortado se convierte en herramientas.
Usadas por el sabio, son poderosas;
Así pues, un buen carpintero no desperdicia madera.

29. Ceguera

Aquellos que desean cambiar el Mundo
De acuerdo con sus deseos
Nunca tienen éxito.

Al Mundo le dá forma el Tao;
No puede darse forma a sí mismo.
Si alguien intenta darle forma, le daña;
Si alguien intenta poseerle, le pierde.

Así pues:
A veces las cosas florecen, a veces no.
A veces la vida es dura, a veces es fácil.
A veces la gente es fuerte, a veces es débil.
A veces llegas a donde quieres ir, a veces te quedas en el camino.
Por ello el sabio no es extremo, extravagante o complaciente.

30. Violencia

Los hombres poderosos no deben usar la violencia,
Pues la violencia tiene la costumbre de retornar;
Las zarzas crecen donde quiera que vaya un ejército,
Y años de hambre siguen a una guerra.

Un general está bien advertido:
De que ha de hacer nada más que lo que indican sus órdenes,
No importa cuan fuerte sea su ejército;
De que ha de conseguir cumplir sus órdenes,
Pero no la gloria o el sentirse orgulloso;
De hacer lo que dicta la necesidad,
Pero no la sed de sangre;
Pues, incluso la más poderosa fuerza decaerá con el tiempo,
Y la violencia volverá en contra, y le destruirá.

31. Herramientas de violencia

Los soldados son herramientas de violencia, temidos por todos;
El sabio no los empleará.
Su propósito es la creación;
El de ellos es la destrucción.

Las armas son herramientas para la violencia, no para el sabio;
El las usará cuando no hay otra elección,
Pues valora la paz y no se deleita en la conquista.

Pues quien se deleita en la conquista
Se deleita en el sufrimiento de los hombres;
Y quien se deleita en el sufrimiento de los hombres no puede controlarlos.

Los que matan en la guerra deberían llorar
Y celebrar la conquista con un funeral.

32. Forma

El Tao no tiene una auténtica definición.
Como la madera antes de ser cortada, no puede ser usado;
Si un gobernante comprende esto
Todo su país será floreciente
Y la gente obedecerá en armonía con él mismo,
Tal y como cae una lluvia suave.
Sin necesidad de dar órdenes para que se comporten con equidad.

Cuando al Tao se le dá forma para su uso,
La forma recibe un nombre en el Mundo;
No deberían de tenerse demasiados nombres
para contener a las formas;
En lugar de esto, dejad al Tao fluir hacia si mismo en el Mundo
Como el agua fluye en el lecho del río hacia el mar.

33. Virtud

El que conoce a los hombres es sabio;
El que se conoce a si mismo está iluminado.
El que vence a los otros es fuerte;
El que se vence a sí mismo es poderoso.
El que se contenta con lo que tiene es rico;
El que obra con determinación tiene voluntad.
El que es capaz de mantener su posición resistirá mucho tiempo;
El que es capaz de mantener su influencia vivirá después de su muerte.

 

34. El Tao no tiene favoritos

El Tao infinito fluye por todas partes, creando y destruyendo,
Realizando el Mundo, atendiendo al más pequeño detalle,
Sin pedir nada a cambio.

Nutre todas las cosas, sin controlarlas;
Carece de intención,
Por lo que parece inconsecuente.

Es la sustancia de todas las cosas,
Pero no somete a control a ninguna;
No hace excepciones,
Por lo que es importante para todas.

A causa de que no favorece a ninguna cosa finita,
Es infinito.

35. Paz

El Tao carece de forma y aroma;
No puede ser visto ni oido,
Y su aplicación no puede ser agotada.

Si ofreces música y comida
Los extraños se detienen a tu lado;
Pero si estás de acuerdo con el Tao
La gente del Mundo te mantendrá
En seguridad, salud, compañía y paz.

36. Influencia

Para reducir la influencia de alguien, aumentala primero;
Para reducir la fuerza de alguien, incrementala primero;
Para hacer caer a alguien, primero haz que se eleve;
Para tomar algo de alguien, dale algo primero.

Esta es la sutileza con la cual el débil vence al fuerte,
Así como el pez no debería abandonar sus profundidades,
Y el soldado no debería abandonar su camuflaje.

37. Tranquiliza el corazón

El Tao no actúa, y así no deja nada por hacer.
Si uno entiende esto
Todas las cosas del Mundo florecen naturalmente;
Floreciendo, solo están restringidas por la Naturaleza.

La Naturaleza no tiene deseos;
Sin deseos, el corazón alcanza la tranquilidad,
Y así el Mundo en su totalidad puede permanecer en calma.

38. Religión

El virtuoso no actúa.
El amable actúa sin interés propio;
El justo actúa no desatendiendo su propio interés;
El religioso actúa para reproducir su propio interés.

Si el Tao se pierde, queda la virtud;
Si la virtud se pierde queda la amabilidad;
Si la amabilidad se pierde, queda la justicia;
Si la justicia se pierde, queda la religión.

Las jerarquías bien establecidas no pueden desarraigarse fácilmente;
Las creencias firmes no pueden cambiarse fácilmente;
Por eso la religión permanece generación tras generación.

La religión es el fín de la virtud y la honestidad,
El comienzo de la confusión;
La Fé es una esperanza o miedo muy colorida,
El origen de la estupidez.

El sabio actúa por conocimiento, no por esperanza;
Confía en el fruto, no en la flor;
Acepta lo que tiene, rechaza las promesas futuras.

39. Completitud

En tiempos míticos todas las cosas estaban completas:
Todo el cielo estaba despejado,
Toda la tierra era estable,
Todas las montañas eran altas,
Todos los ríos estaban llenos,
Toda la Naturaleza estaba viva,
Todos los gobernantes eran apoyados.

Pero sin claridad, el cielo se nubla;
Sin estabilidad, la tierra se rompe;
Sin fuerza, la montaña se erosiona;
Sin agua, el río se seca;
Sin vida, la Naturaleza se agosta;
Sin apoyo, los gobernantes caen.

Así pues, los gobernantes dependen de su gente,
El noble depende del humilde;
Y los gobernantes se muestran a si mismos huerfanos, solitarios o imposibilitados,
Para ganar el apoyo del pueblo.

La completitud no gana apoyos.
Así pues, hay debilidad en el poder,
Y poder en la debilidad;
Antes que tintinear como el jade,
Uno debería retumbar como las piedras.

40. Aplicación del Tao

El movimiento del Tao es retornar;
El uso del Tao es aceptar;
Todas las cosas derivan del Tao,
El Tao no deriva de ninguna.

41. Taoismo

Cuando el fuerte aprende el Tao, lo practica con diligencia;
Cuando el avanzado aprende el Tao, lo practica en ocasiones;
Cuando el débil aprende el Tao, se alegra y ríe;
Aquellos que no ríen no han aprendido nada.

Así está dicho:
Quien comprende el Tao, parece incoherente;
Quien progresa en el Tao, parece fallar;
Quien sigue el Tao, parece vagabundear.

Así la mayor fuerza aparenta vulnerabilidad;
La verdad más brillante aparenta matices;
El carácter más pleno aparenta ser incompleto;
El corazón más fuerte aparenta debilidad;
La Naturaleza más hermosa aparenta inconstancia.

Así el cuadrado, perfeccionado, no tiene esquinas;
El arte, perfeccionado, no tiene sentido;
El sexo, perfeccionado, no tiene clímax;
La forma, perfeccionada, carece de forma.

Así el Tao no puede sentirse ni conocerse:
Transmite sensación y trasciende el conocimiento.

42. Armonía

Tao lleva a la virtud;
La virtud lleva a la contención;
La contención lleva a la aceptación;
La aceptación lleva al Mundo;
Todas las cosas comienzan con virtud y terminan con contención,
Pero es la aceptación la que lleva a la armonía.

Como otros enseñaron, yo enseño:
“Aquello sin armonía termina con violencia”;
Esta es mi enseñanza.

43. Venciendo lo Imposible

Lo blando vence a lo duro;
Lo que carece de forma penetra lo impenetrable;
Hay valor en no actuar.

Enseñando sin palabras,
Trabajando sin acción,
Es algo que pocos pueden comprender.

44. Contenerse

Fama o Ego: ¿Qué es más querido?
Ego o riqueza: ¿Qué es más valioso?
Beneficio o pérdida: ¿Qué es más doloroso?

Una gran virtud se expone a un gran desgaste,
Una gran riqueza se expone a un gran robo,
Pero una gran contención no expone a ninguna pérdida.

Así pues: El que sabe cuando detenerse
No continúa hacia el peligro,
Y puede resistir mucho tiempo.

45. Calma

La gran perfección semeja imperfecta,
Pero no decae;
La gran abundancia parece vacía,
Pero no se acaba.

Una gran verdad parece contradictoria;
Una gran inteligencia parece estupidez;
Una gran elocuencia parece incomprensible.

Aunque parece que la acción vence a la contención,
La inmovilidad vence al deseo;
Así pues, el que permanece calmado es quien tiene el control.

 

46. Deseo

Cuando el Mundo no está en acuerdo con el Tao,
Los caballos transportan a los soldados a través de los campos;
Cuando el mundo está de acuerdo con el Tao,
Los caballos tiran de arados a través de los campos.

No hay mayor maldición que el deseo;
No hay mayor miseria que el descontento;
No hay mayor enfermedad que la codicia;
Pero el que se conforma con lo que posee
Siempre será rico.

47. Conocimiento y Experiencia

Sin un solo paso más allá de la puerta
Puedes conocer el Mundo.
Sin una mirada hacia la ventana
Puedes ver el color del cielo.

Cuanto más experimentas, menos sabes.
El sabio vagabundea sin conocer,
Mira sin ver,
Alcanza sin actuar.

48. Conocimiento

El que persigue el conocimiento, adquiere tanto como puede cada día;
El que persigue al Tao, pierde tanto como puede cada día.

Alcanza un estado de inacción
Tal que sin hacer nada, nada queda sin hacer.


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